martes, 24 de febrero de 2015

UN CEMENTERIO PARA ÁNGELES CON PATAS

TUMBAS PARA MASCOTAS

'Simona’ estuvo en el mundo de los vivos durante 13 años, tiempo en el que  corrió, jugó y hasta lloró las tristezas de sus ‘papás’ humanos. Quizás por ser una amiga fiel o por ser como dice en su obituario,  “la líder beta de nuestra manada”, se mereció una tumba y una lápida. Se ganó el ser llorada durante su entierro.

  ‘Bonnie’, ‘Matías’, ‘Lucky’, ‘Shigetoshi’, ‘Kimora’ y más de 100 perros, gatos y hasta conejos reposan en ‘Tierra de mascotas’ un cementerio para despedir a los amigos peludos con honores.

A Yuli Enríquez se le vino la idea a la cabeza, al ver en un programa extranjero un camposanto para animales, y desde hace un año sacó este proyecto adelante que funciona  en el km.  7 vía a Río Claro en Potrerito, Jamundí.

“La gente llora a sus animalitos, les gusta hacer el duelo,  visitarlos y arreglar la tumba. El servicio que ofrecemos es completo. Lo metemos en un ataúd de  cartón   decorado, tenemos  una sala de despedidas  y luego se sepulta”, contó Yuli.

El primer servicio que prestaron fue un 31 de diciembre, día en el que ‘Katia’ decidió dejar su vida terrenal. “La familia estaba muy dolida, pero al ver que el cuerpo de su amada quedaba  en un buen sitio, se calmaron. Esto más  que un cementerio es un mausoleo, es la manera de lograr que su mascota no sea olvida”, dijo esta contadora de profesión, pero animalista por convicción.
Historias de amor y muerte. ¿Será que todos los perros van al cielo? Yuli cree que sí y que además los animales tienen alma.

“Una vez tuvimos un entierro en la noche y los dueños tomaron fotos, cabe aclarar que en ‘Tierra de mascotas’ no hay bombillos ni luces. Al ver las imágenes en una  se observa un cuerpo brillante, una luz. No había forma de que fuera algo externo, esa era el alma de la mascota”, aseguró Yuli.

 Y es que cada vez que un animalito  fallece hay presencia de ellos, queda evidencia de su energía. “Acá entró un perrito y pasó por cada una de las hileras de las tumbas... de inmediato se empezaron a mover las figuras y los ringletes y no estaba venteando”, recalcó.

‘Tierra de mascotas’ es un espacio donde se conjugan la vida y la muerte. Mientras se observan las lápidas con mensajes de despedida, se puede escuchar el canto de los pájaros o ver una  ardilla trepando un árbol. Es un sitio donde se respira paz y tranquilidad, esa misma que seguramente ‘Balú’, ‘Messi’ o ‘Yordi’ transmitieron en vida.









“Unos rezan, otros lloran y algunos simplemente agradecen a sus mascotas por su amor incondicional, por eso los entierran dignamente”, finalizó Yuli.

martes, 17 de febrero de 2015

HASTA PRONTO FIGO

EL ADIÓS A UN AMIGO


Hace semanas estuve pensando en cómo empezar a escribir tu carta de despedida. Comencé  a pensar en tu partida desde algún tiempo, lo confienzo, porque noté que tu vitalidad mermaba.
 
También llegué a pénsar en cómo sería nuestro última día juntos... lo soñé con muchos helados, pasteles, besos en tu carita (aunque no te gustaban los besos), con muchas fotos y acariciando por horas tu lomo. Creí que sería romántico, como en las películas que veíamos juntos (o que yo veía mientras tu dormías), pero nada fue así.
 
Tal vez las palabras no serán suficientes para describir lo inmensamente feliz que me hiciste. Quizás mi memoria falle y no podré dibujar nuevamente los momentos compartidos contigo, mi gran amigo.
 
Creo que bastará con decir que gracias a ti conocí el amor incondicional, ese que tu me dabas. Gracias a ti pude comprender  y experimentar en carne propia, que a un animal se le puede llegar a amar tanto como otro miembro de la familia, porque en mi casa nunca fuiste un perro, fuiste Figo, el señor Figo.
 
Nos faltaron muchas cosas por hacer y aprender juntos. Nos faltó superar el miedo a los locos, el cual se incrementó ese día que uno  te pegó una patada y yo quedé inmovil, sin poder decir o hacer nada...creo que tu en vez de miedo les cogsite 'la mala'. Nos faltó buscarte la novia ideal, me empeñé en buscarte perras de tu misma raza, cuando en realidad tu viviste eternamente enamorado de 'Wanda', esa french puddle que ni siquiera te daba la hora y te volteba la cola, pero tú decidiste serle fiel hasta el día de tu muerte, porque eso si... fuiste más fiel que cualquier humano que hubiera conocido. Minnie tal vez llegó tarde a tu vida.
 
Nos faltó ir más a rio, ir más a la ciclovía y comer más helados, me faltó llevarte a la playa., a caminatas nocturnas y a pasear en carro.
 
Extrañaré tus ronquidos, extrañare ese golpe que me despertaba asustada cuando te subías a la cama y te adueñabas de mi almohada. Extrañaré llegar en las noches y recibir tus lambetazos en mi cara, te extrañaré todo, completico.
 
Gracias por hacer de estos últimos 12 años los mejores. Nunca me hablaste, pero bastaba una mirada para conectarnos y adivinar tus caprichos. Bastaba una mirada para que entendieras que estaba triste y sin tener que decirtelo te hacías a mi lado, con eso bastaba para devolmerme la felicidad.

Tal vez muchas no lleguen a comprender la conexión que tú y yo teníamos. Dos días antes de tu muerte te miré fijamente a los ojos y te pedí que me dieras una señal. Estabas muy enfermo y én medio de mi egoísmo humano, ese que tu nunca conociste, no era capaz de sacrificarte. Te pedí encarecidamente que si era tu hora que te feras solo y así lo hiciste, esa fue tu última muestra de amor incondicional. 
 
Amigo de mi alma, espero haberte hecho feliz y solo lamento que nuestro último día no fuera como lo soñé.
 
Quiero que todo el mundo sepa que fuiste el mejor perro del mundo y que tuve la fortuna de que me escogieras para hacer parte de tu vida.
Gracias Figo, te extraño putamente.
 

miércoles, 4 de febrero de 2015

LOS MUERTOS QUE NADIE QUIERE EN CALI

LOS MUERTOS QUE NADIE LLORA


El  significado de la palabra  muerte es el mismo en todos los idiomas: término de la vida. Para los creyentes separación del cuerpo y del alma, supresión, caída, destrucción, aniquilamiento, ruina... el fin. Paradójicamente, once cadáveres que reposan en el anfiteatro del HUV  no han terminado con la danza de la muerte, pues a pesar de estar tan tiesos como un bloque de cemento y tan fríos como un témpano de hielo, siguen esperando que sus familiares los reclamen y les den cristiana sepultura.

Aunque sus ojos están opacos, pues estos difuntos   carecen del resplandor de la chispa de la vida, pareciera que lo que los mantiene ‘vitales’ es la esperanza de no perderse en la memoria  de quienes en vida los amaron, y que no los dejen terminar en medio de  centenares de huesos de una fosa común,  sin identidad.
Estos muertos, los 11  del HUV, reposan a menos 30° grados centígrados de temperatura en una vetusta nevera, sobre latas de acero inoxidable y  con un papel en su pecho que indica nombre, edad y fecha del deceso. Los que tienen menos suerte han sido bautizados de nuevo y tienen escrita la sigla ‘NN’.



Los echan al olvido.  Rubiela Artunduaga, de la subdirección de atención al usuario del HUV, dice  que cuando el paciente fallece en el hospital le avisan a los familiares, pero estos muchas veces no quieren a su muerto y no lo van a reclamar.“Tratamos de ubicar a los parientes e informamos  a través de los medios de comunicación, y cuando son ‘NN’ la  Registraduría hace toma de huellas para tratar de  identificarlos. Agotamos todos los recursos, pero aún así los olvidan. La gente no piensa  que tiene deberes con los pacientes  así estén muertos”, aseguró Rubiela.

Aracellys Calle falleció el tres de enero de este año. Tenía 50 años, era de cabello corto y a pesar de los hematomas rojos y morados en su piel, se nota su tez blanca. Seguramente  fue buena persona, pero parece que eso no le alcanzó para merecer una tumba.
A estos 11 cadáveres se les agota el tiempo, ya que el plazo máximo que tienen para ser reclamados es de seis meses, algunos ya agotaron su ‘chance’ y están guardados desde  junio del año pasado.




 ¿No se quieren encartar? 
“Estos cadáveres ocupan espacio en el anfiteatro  y nos  quitan la oportunidad de realizar autopsias, lo que sí es un ingreso para el hospital. Además dejamos de atender otros casos de estudios post mortem”, dijo Olga Lucía Lenis, jefe del laboratorio y del anfiteatro  del HUV, y quien se ha convertido en la ‘madrina’ de dichos difuntos.

Un entierro en fosa común le cuesta al hospital alrededor de  $600.000 por cada uno. Se realiza en el Hospital de Siloé, en un ataúd bastante sencillo hecho con tablas y acompañado de algunos funcionarios que les dan el último adiós. “Algunos no reclaman los despojos de sus familiares por no asumir el costo del entierro, otros sencillamente los abandonan desde el momento de la hospitalización”, aclaró Olga Lucía.

¿Y después de enterrados algún familiar reclama a su difunto? “Sólo ocurrió una vez hace cuatro años. La familia de un italiano  llamó a pedir la exhumación y la repatriada del cuerpo, la Embajada pagaba la mitad, pero el costo era muy alto así que el occiso se quedó en la fosa común por siempre”, contó Lenis.

Formol y hielo.
Entrar a la Morgue no produce miedo. Más bien estos ‘fantasmas’  logran aflorar sentimientos de lástima y reproche contra su familia. Debido al poco espacio del anfiteatro, en cada bandeja deben acomodar hasta tres cuerpos. No es tarea fácil, ya que toca hacer que ‘encajen’ las extremidades, los dorsos y las caras, a pesar de la rigidez propia de la muerte.
El olor es una mezcla de formol y putrefacción, de esos que calan  los huesos y perduran en la nariz como perfume rancio. 

El piso luce oxidado y una cortina de tiras de plástico se abre para dejar salir el frío propio de la muerte... hasta se forman bloques de hielo de color café,   producto de una mezcla de fluidos corporales y químicos. Este es el único lugar donde no hay distinción de raza, estrato socioeconómico o nivel de educación. Aquí todos esperan lo mismo: terminar su danza de la muerte con un entierro digno y llorado por sus familiares.





  • La gran mayoría de los cadáveres sin reclamar son hombres. También hay un gran número de habitantes de calle.
  • Muchos ancianos llegan solos y enfermos al hospital,  a pasar sus últimas horas de vida. Después de muertos nadie los reclama.
  • 70 cadáveres reposan en la Morgue de Medicina Legal, sin ser reclamados por sus familiares.
  • 25 de estos 70 cuerpos están sin identificar. Hay restos acumulados del 2013 y del 2014.
  • 50 años en adelante es el promedio de edad de los cadáveres que dejan abandonados.
  • 6 meses es el tiempo máximo que dejan los cuerpos en la nevera.
  • 600 mil pesos es el costo del entierro por cada uno de estos muertos. Lo hacen en fosa común.
  • 2 difuntos, por mes, es el promedio de ‘olvidados’ que dejan en la Morgue.
*Nota publicada en el periódico Q'hubo Cali

viernes, 30 de enero de 2015

¿QUÉ SIENTEN LAS CALEÑAS CUANDO USAN MINIFALDA?

"ME SENTÍ AGREDIDA EN MINIFALDA"


No tengo medidas de reina ni mucho menos cuerpo de modelo o cirugías estéticas. Me considero una caleña atractiva, como el resto de las  1.188.000   mujeres que habitan en la ciudad. Así que decidí  aventurarme  a la calle vistiendo una minifalda, una prenda perfecta para los 31° centígrados que se registra de temperatura en Cali, y además porque desde que se impuso en los años 60’s, nunca ha pasado de moda.

Sin más pretensión que captar con el lente de Q’hubo las reacciones que tendrían los hombres ante la prenda, escogimos la ruta del Centro, una de las más transitadas por féminas trabajadoras,  transeúntes, amas de casa, ejecutivas y colegialas.
Debo confesar que desde que inicié mi ‘pasarela’ no me sentí cómoda, pues de inmediato observé  una avalancha de miradas, tanto de mujeres inquisidoras como de hombres al acecho de su presa.



Como  carne para leones.
  ¿Y es que acaso era de esperarse que la reacción de los hombres fuera inmediatamente sexual? sin ser feminista ni machista, la realidad es que algunos estudios aseveran que los varones piensan en sexo al menos 19 veces al día (Universidad de Ohio, 2014) y que la minifalda los alborota.

El primer acercamiento fue ante un grupo de cuatro señores, entre los 30 y los 60 años de edad. Cuando estaba a tres metros de distancia todos me hicieron un paneo de la cabeza a los pies, y cuando pasé por su lado   emitieron saludos y piropos. Escuché al que tenía más próximo, cuyo aliento pude sentir en mi oído y  me dijo: “Mami rica, que Dios la bendiga”.
Desde ahí recibí toda clase de adjetivos y sustantivos: princesa, virgencita, reina, mami, patona, ricura, negrota, mamacita, chocolate delicioso, nalgona, culona y hasta tarrao’.
Y también recibí miradas en todas las partes de mi cuerpo, pero en especial en la cola. ¡Allí  los ‘ojos’ sí que se clavan!

  Estoy segura de que ninguno de estos ‘caballeros’ pensó en que yo podría ser su hija, su nieta, su esposa o hasta  su mamá. La ‘tapa’ fue la de un hombre canoso, de 50 años de edad aproximadamente, bien vestido y ‘enlocionado’. Me puso conversa, me acompañó al menos siete cuadras, me pidió el número de teléfono y hasta prometió irme a visitar a mi lugar de trabajo. Sacó el ‘macho’ brioso que tenía dentro y coqueteó conmigo como cualquier quinceañero.

  Algo me quedó claro después de una hora de caminata: los caleños se podrían ganar un concurso de contorsionistas, porque con tal de mirar a una mujer giran su cabeza hasta 90 grados ( o  más en algunas ocasiones), voltean el tren superior  sin despegar los pies del piso y son capaces de seguir conduciendo o caminando, mientras su mente y sus ojos se fijan en una minifalda.

¡Agredida y vulnerada! 
Sé que no exagero y que las mujeres me comprenderán cuando aseguro que muchas veces los hombres nos hacen sentir como trozos de carne, con el cual quieren saciar su apetito sexual. Es muy difícil lidiar con comentarios soeces que agreden tu dignidad, y tener que ‘tragarte’ la rabia y seguir tu camino por temor a ser agredida.
¿Será por eso que la mayoría de caleñas salen a la ‘guerra’ armadas de un pantalón y no en minifalda? Me atrevería a decir que sí. Mostrar más piel es como si le pusieras a la caña de pescar la carnada:  ¡caen todos los peces gordos!

Llego a la conclusión de que muchas de nosotras pensamos dos veces en la ropa que vamos a usar antes de salir a la calle, por temor a ser acosadas o acorraladas por estos ‘expertos en piropos’, que aunque digan poemas nos hacen sentir expuestas,  y cortan de raíz la sensación de andar libre por la calle, ¡así sea en minifalda!


  • Para Melissa Rojas, historiadora y socióloga el piropo, el ‘siseo’ y el acoso son tipos de agresiones sexuales. “La cultura colombiana es machista y los hombres se sienten en la obligación de legitimar y hacer explicito el poder simbólico que tienen sobre las mujeres, que puede ser transgresor de sus derechos. Que tengamos más o menos ropa no es la causa de este tipo de prácticas, es más un problema de convivencia ciudadana.

martes, 27 de enero de 2015

EMBERA: DOLOR, MUERTE Y MISERIA

CONDENADOS AL EXILIO


Si alguna vez se ha preguntado a qué huele la miseria, le puedo asegurar que es una mezcla de suciedad, putrefacción, excremento, humo  y muerte.
 Esto, sumado a la visual del cuerpo de Esthefanía (la bebé  Embera Katío que murió el sábado), velado sobre el piso de una residencia del barrio El Calvario, da cuenta de las terribles condiciones en que sobrevive esta comunidad indígena.

Lo peor de la situación es que estas 199 personas, que llegaron a Cali exiliadas de  Pueblo Rico, Risaralda en el 2013, están en este momento en el limbo, y deben seguir en El Calvario hasta que les encuentren un lugar para ser relocalizados.

Velorio de la niña Esthefanía, quien falleció al parecer por una infección respiratoria, debido a las malas condiciones en las que vivía.



  “Cali no cuenta con un espacio donde pueda albergar a los Embera en condiciones  de dignidad, además, su leyes indican que los 199 deben estar en un mismo espacio”, fueron las  palabras de Felipe Montoya, asesor de paz de la Alcaldía, durante rueda de prensa realizada ayer.

 Y es que el calvario de estas 42 familias es que pareciera que nadie los quiere tener, pues aún no cuentan con la autorización del gobernador mayor de su cabildo para  retornar a su hogar, y la administración  de Risaralda ha sido bastante pasiva ante el tema. 

 “Esperamos que en un mes esta comunidad sea relocalizada en Pueblo Rico, donde están buscando un espacio adecuado,  y  dentro de  seis meses  o un año ya se haga el proceso de retorno”, aseguró Montoya.



Los Embera Katío viven en una residencia del barrio El Calvario en condiciones deplorables. Duermen en el piso y con las mínimas condiciones sanitarias


Las ayudas no llegan del  cielo. 
Desde el 2012, año en el que empezaron a llegar los  Embera a la ciudad, la responsabilidad de esta comunidad ha caído en la espalda de la Administración caleña. Pese a que  las ayudas llegan de parte del  Icbf y de las secretarías de Salud, Educación, Cultura, Gobierno y Bienestar Social, pareciera que cada día esta comunidad sucumbe en la miseria y el dolor.

“Cada tres meses nos dan un auxilio  económico de $800.000, pero nosotros pagamos diario $10.000 de arriendo y quedamos endeudados.  Cada dos meses  a cada familia le dan cinco kilos de arroz, dos kilos de harina, dos kilos de azúcar y tres  kilos de lenteja, pero eso no alcanza. Este año no nos han dado porque todavía no hay contratación” manifestó Esteban Queragama, uno de los líderes Embera.

El tema de la cultura indígena es bastante espinoso. “En Risaralda no se presentan hechos de conflicto armado hace más de cinco años, ellos se desplazan porque hay roces entre los Embera Katío y los Chamí”, aseguró Montoya.

En su estado natural el hombre se dedica a  la caza, la agricultura y la pesca, pero en esta ‘selva de cemento’ no saben trabajar, por lo que la mujer debe salir a la calle a buscar dinero... salen a mendigar.  Ayer, mientras el cuerpo de Esthefanía era velado y las mujeres lo lloraban, no había nada qué comer en la residencia de El Calvario, porque ellas no salieron a ‘producir’. 
“El espíritu mayor nos dijo que si no nos vamos  de aquí,  va a seguir poniendo muertos”, predijo Albeiro Queragama.



  • Aún Medicina Legal no ha entregado el dictamen de las posibles causas de la muerte de Esthefanía Queragama, de cuatro meses, pero según Secretaría de Salud, el dato preliminar es que la bebé tenía los pulmones ematosos  (inflamados) y de color rojizo, lo que indica una infección respiratoria producida por un virus. “Estos casos se presentan por la exposición al humo de los fogones de leña, muy recurrentes en esta comunidad”, dijo Harold Suárez.
  • 42 millones  de pesos se destinaron este mes para auxilios.
  • 5 niños Embera están bajo el esquema de protección del Icbf.


lunes, 26 de enero de 2015

UN LABORATORIO DE PAZ EN MEDIO DE LA GUERRA

UN LABORATORIO DE PAZ EN MEDIO DE LA GUERRA


Son las 3:00 de la tarde. En ‘Marroco’ el parche ya está en la calle, atento a la 'vuelta' que pueda surgir ese día. Los 32° centígrados de temperatura calientan la sangre y en  las calles polvorientas se sienten pisadas de aleteo.  René mira a lado y lado. A su izquierda los ‘pelaos’ están armados con porros de marihuana,  pepas y basuco. A su derecha unos cuantos acarician la ‘pacha’ que  tienen entre la parte baja del abdomen y el pantalón caído.

Es martes. René no tarda mucho en decidir cuál será su camino. Da media vuelta y se va rumbo al barrio La Casona donde está su parche, su ‘pandilla’ musical. “A mí el rap me cambió la vida, juntarme con gente chévere me ayudó  a ser mejor persona y me alejó de lo malo, de las pandillas y de   la droga”, dijo René Alejandro Murillo, quien ahora es conocido como ‘El trauma del papel’ por su talento como compositor y músico.

Y es que el ‘cliché’ de  los jóvenes del Distrito de Aguablanca que le hacen el quite a la violencia con el arte, es la realidad de la Central Didáctica de La  Casona. En este ‘laboratorio de paz’ jóvenes de los  distintos  barrios del oriente de la ciudad se reúnen para hacer música, fotografías y vídeos. Aquí no se habla de la guerra que viven en sus barrios, aquí se habla de bemoles y corchetes, de la exposición de la luz para un foto o de guiones y libretos.

“Aquí hay ‘pelaos’ de todos los barrios donde lo común  es el tema de las fronteras invisibles y de las pandillas, pero este territorio es neutro, ellos  se encuentran aquí y no pasa  nada, hasta se dan la mano aunque saben que en la calle la cosa es distinta”, aseguró Luis Edinson Valencia, coordinador de esta Central Didáctica perteneciente a la Fundación Carvajal. Luis residente en el barrio El Vergel, él sabe como es la ‘vuelta’.

Foto Raúl Palacios


Un cambio musical. 
La Central Didáctica de La Casona comenzó con unas cámaras de fotografía. “Al ver que los jóvenes se estaban comunicando a través  del arte, poco  a poco nos fueron dotando de más equipos”, puntualizó Valencia. Luego llegó un estudio de grabación musical donado por la Fundación John Restrepo y poco a poco fueron llegando más  jóvenes, como ratones atraídos por el olor del  queso... al comienzo  tímidos, pero luego arrasaron con la oportunidad que les estaban ofreciendo. Tenían hambre de hacer algo distinto a delinquir.

Es así como en este territorio neutro o ‘laboratorio de paz’, como prefiero llamarlo, se dictan talleres de video y fotografía, se trabaja con adultos mayores y ahora hasta graban producciones musicales.
“Aquí nadie  se roba nada. Van  llegando parches  recomendados por otros. Tampoco se les cobra, la contraprestación es  que deben compartir sus saberes con otros o hacer presentaciones artísticas”, apuntó el coordinador.

Un informe realizado por la Personería demostró que en Cali hay 134 grupos de pandillas que operan en 17  comunas y el 44% se encuentra asentado en Aguablanca, pero eso en la Central Didáctica de La Casona no importa, no existe, no es problema. 

Del barrio ‘fino’ 
La ‘Sheiten flow’ es un colectivo liderado por James Carvajal, quien dedica su tiempo a producir artistas del Distrito de Aguablanca. “Ha sido difícil por el estigma que cargamos. No todo el mundo quiere estar robando ni matándose por  fronteras invisibles. También  hay gente que quiere contribuir a la sociedad”, dijo Carvajal, quien precisamente estaba junto a Tania y Jilber, grabando en la Central Didáctica. Continuó... “Mire por ejemplo el caso de Jey K, él ha sido víctima de los abusos y sino  fuera porque la música  lo sostiene estaría en otros pasos”.

Al conocer a Jey K me encontré con un joven delgado, de voz gruesa y de movimientos torpes. Luego supe que padecía de meningitis, lo que le causó una discapacidad motora. Su cuerpo es frágil, pero su voz potente lo soporta. “Fui víctima de matoneo y estuve tentado a coger el camino de la violencia. Pero esta enfermedad no vale nada (con las manos se señala) y los sueños se pueden hacer realidad”, dijo Jey K, quien finalizó su intervención cantando el trozo de una canción.

Foto Raúl Palcios


Mientras terminaba de hablar con ellos el sonido de una marimba, un cununo y el flow del rap llamó mi atención. “Princesa, te llevo en mi cabeza, en cada letra...” Al acercarme descubrí a un grupo de músicos de  Siloé, Calimío, Mojica , El Pondaje y Marroquín que se hacen llamar ‘Reset’.
Su director, Julián Rodríguez, compartió su experiencia de cambio gracias a este ‘laboratorio de paz’.
“Duré 5 años poseído  por las drogas  y la calle. Estaba sin rumbo en la vida y me encontré con la música... encontré  el modo de ser libre. Yo veía que causaba un efecto nocivo o positivo en la gente, así que hace 4 años estoy haciendo canciones”.

En especial los días martes y jueves, estos talentosos llegan al barrio La Casona sosteniendo la bandera de la paz. Ya los más pequeños los reconocen como los cantantes que salen en Youtube.
“Los ‘chamacos’  miran para los dos lados y le hacen el feo a los pandilleros pa’ venirse detrás de uno. No necesitamos estar tapados en plata para ser su inspiración, solo basta con mostrarles otra opción y ellos se pegan”, finalizó Carlos Conrado, de ¡Marroquín presente!


  • Según datos de la Personería, en el 2014 se registraron 1.500 muertes violentas, de las cuales el 53.98% se atribuye como posible móvil el tema de la pandillas. Las comunas del oriente de la ciudad con más problemas de violencia son la 13, 14, 15, 16 y 21, con registros de hasta 95 homicidios. http://www.elpais.com.co/elpais/judicial/noticias/como-nacen-y-mueren-pandillas-calles-cali
  • 30 jóvenes participan en esta iniciativa de la Fundación Carvajal.
*Nota publicada en el periódico Q'hubo

miércoles, 21 de enero de 2015

¡MALTRATO SALVAJE!


¡MALTRATO SALVAJE! 


El vídeo que se grabó durante las corralejas de Buenavista, Sucre, es para estómagos de acero. En él se observa cómo decenas de personas descuartizan vivo a un caballo.
Estas imágenes, junto a las del toro que es ‘linchado’, durante las corralejas de Turbaco, tienen a los defensores de animales realizando todo tipo de acciones para tratar de frenar estos casos de maltrato. ¿Es posible tanta crueldad?


En Cali y el Valle del Cauca la situación no es distinta. Hace poco se reveló un video hecho durante las fiestas de La Marina, en Tuluá, donde hacen carreras de gatos. Los amarran, los aturden y los obligan a ‘competir’.
“Estos casos de abuso se ven a diario y con toda clase de animales. Junto a Sentir Animal instauramos una demanda en  la Fiscalía (por el caso de las carreras de gatos) por violación de los derechos universales”, aseguró Liliana Ossa, directora de la Fundación Paz Animal.

Toda clase de atrocidades. Muchos recuerdan el caso de ‘Candy’, una perrita que fue violada en una casa del barrio El Ingenio, donde funcionaba una entidad pública. Murió desangrada por el daño causado en sus genitales. En el 2014  se denunció que dos personas estaban abusando sexualmente de dos caninos  debajo de un puente peatonal, en el barrio Los Alcázares.


 Recordemos  el caso registrado por Q’hubo en el barrio Alfonso Bonilla Aragón, cuando un carretillero le roció gasolina a su caballo y lo quemó porque éste no podía andar más; en Santander de Quilichao dos policías amarraron a un ‘peludito’ y lo enterraron en un hoyo, y peor aún fue el caso de  ‘Milo’, un perro que fue molido a machete.

“Nosotros atendemos animales apuñalados, macheteados, amputados, golpeados, abandonados. Un caso que me conmovió mucho fue el de un perrito que metieron en alquitrán hirviendo. La semana pasada la Policía nos trajo dos cachorros  baleados”, dijo Liliana, quien el año pasado recibió 152 animalitos abandonados en su refugio.

En Cali existen cerca de ocho organizaciones que trabajan en defensa de los animales y hay más de 50 activistas, como María Cano,  que han dedicado sus vidas y sus recursos a esta labor.
 Ni la ley los ampara.  El único garante legal que tienen los animales en Colombia  es la Ley 84 de 1989. En su artículo 6 habla sobre todas las faltas contra los animales, pero en el  artículo 7 avala las corridas de toros, las peleas de gallos y las corralejas.

“Nos amparamos en el código civil, que a pesar de que trata a los animales como cosas, es una de las herramientas que usamos para lograr castigos a los maltratadores”, dijo Ricardo Caicedo, de la Fundación Defensa Animal, con siete años de existencia.


 Ricardo asegura que se ha avanzado un poco en el tema legal. “Ya tenemos la Ley 1638 de 2013 que prohibe la tenencia de animales silvestres y salvajes en los  circos. También existe el acuerdo municipal 0330 con el que creamos una unidad móvil de esterilización”, aseguró Caicedo.
“El tema no solo es el maltrato sino también el abandono, pues mucha gente los desplaza como si fueran basura. Falta control por parte de la Policía Ambiental y del Dagma con el tráfico de fauna y me parece atroz el negocio de la venta de cachorro”, aseguró Liliana.

Los activistas aún esperan la construcción de un albergue para animales, cuyo proyecto lleva más de tres  años en el papel.



  • Maltrato y abandono animal. 8.000 casos atendió en el 2014 Paz Animal. Requieren cerca de $22 millones mensuales para operar.
  • Cuatro años llevan los activistas trabajando en proyectos de ley que sancionen penalmente, a quienes maltraten a los animales. Aunque hay avances el tema aún no es concreto.

  • *Nota publicada en el Periódico Q'hubo